El sueño de la mayoría de usuarios de equipos electronicos hecho realidad, o al menos, el primer paso. La carga inalámbrica de verdad ya tiene la aprobación de la FCC, aunque de momento se trata de una primera versión comercial especialmente grande y tosca, pero que permite la carga de dispositivos de forma remota, o al menos, sin necesidad de estar pega a una base de carga como sucede con la mayoría de soluciones de la actualidad.

De momento, como decimos, es un primer paso que permite la carga inalámbrica remota a una distancia de un metro del “cargador”, una suerte de emisor de microondas bastante grande que es el que genera la energía, que a su vez recibe un receptor colocado en el smartphone, tablet o ordenador de sobremesa. El dispositivo viene de una startup de Silicon Valley llamada Energous y el dispositivo ha recibido el nombre de WattUp Mid Field.

Su funcionamiento se basa en un transmisor que convierte la electricidad en radiofrecuencias y luego envía la energía a los dispositivos cercanos equipados con un receptor correspondiente, permitiendo la carga simultánea de varios dispositivos sin que haya un contacto físico entre ellos y la emisor, ademas de permitir la integración del receptor en dichos dispositivos.

Lo interesante del asunto es que el ecosistema ideado por WattUp es independiente del fabricante, como WiFi, lo que significa que es compatible con cualquier dispositivo que integre en el futuro su tecnología, una suerte de estándar que ya ha dado su primer paso para que en un futuro venga de serie en nuestro móvil.